El matcha no es solo una bebida. Es un momento.
Un pequeño ritual cotidiano en una taza.

Hoy te enseñamos cómo preparar un matcha latte cremoso, suave y equilibrado, paso a paso.

 

Ingredientes

- 2 cucharaditas de matcha 516

- 60 ml de agua caliente (idealmente a 60-80°C, no hirviendo)

- 180–200 ml de leche (puede ser vegetal o tradicional, la de avena queda super rica)

- Endulzante opcional (miel, azúcar mascabo, stevia, etc.)

 

Paso 1: Tamizar el matcha

Colocá el matcha en un bowl o taza amplia y tamizalo con un colador fino.

Esto evita grumos y hace que la textura quede más suave.

Acá podes agregar el endulzante de tu preferencia.

 

Paso 2: Agregar el agua de a poco

Calentá el agua hasta aproximadamente 80°C (cuando empieza a salir vapor pero aún no hierve).

Verté un poquito y mezcla hasta formar una "crema o pasta", luego agregá un poquito más.

Evitá el agua hirviendo, puede amargar el sabor y afectar sus propiedades.

 

Paso 3: Batir

Batí enérgicamente con:

- Un batidor de bambú (chasen)

- Un mini batidor eléctrico

- O incluso un frasco con tapa (y agitar)

Movimientos rápidos en forma de "M" o "W" hasta lograr una textura espumosa y sin grumos.

 

Paso 4: Integrar

En un vaso con leche ya preparada con hielo, o caliente y espumada, verté el matcha ya batido.

Podés:

Mezclar suavemente para un color uniforme

O dejar que se formen capas para un efecto visual más intenso

 

Tip 516

Si querés un sabor más intenso, aumentá la cantidad de matcha.
Si lo preferís más suave, agregá un poco más de leche.

El matcha latte ideal es el que se adapta a tu momento.

 

Preparar matcha es regalarte pausa.
Es elegir conscientemente un momento para vos.